"Nada hay más dulce que las lágrimas cuando tenemos una mano pronta a enjugarlas, o un par de labios ansiosos por besar esa lluvia del corazón, como las llaman los hindúes. Cuando uno llora solo, las lágrimas son verdaderas y amargas, como todas las verdades del mundo."
Lawrence Royidis - La Papisa Juana
- Luis - 1/02/2006
Fue en la selva, en la amazonìa ecuatoriana. Los indiso shuar estaban llorando a una abueela moribunda. Lloraban sentados, a la orilla de su agonia. Un testigo, venido de otros mundos, pregunto:
-¿Por què lloran delante de ella, si todavia esta viva?
Y contestaron los que lloraban:
-Para que sepa que la queremos mucho.
Eduardo Galeano.
El libro de los abrazos
El libro de los abrazos - Aquilino - 1/02/2006
Bueno. Muy bueno. Un sabio consejo para no dejar de decir las cosas cuando se pueden decir, no cuando se nos acabó el momento y ya unicamente nos podemos lamentar, no sólo por la pérdida, sino por las ocasiones perdidas. ¡Cuantos hijos habrán dicho por primera vez "te quiero" a un padre que ya no los puede oir! ¡Qué difícil es para todos aquellos a los que nos cuesta expresar los sentimientos!
Un abrazo Luís. Que sepas que te estimo molt.
El libro de los abrazos - Carracao - 1/02/2006 18:32
¡Es verdad! ¡Qué pena! ¿Por qué nos daremos tantas veces cuenta de las cosaS tan tarde? Sobre todo, por qué no manifestaremos el cariño, el amor, cuando debemos hacerlo.
Luego, nos bebemos las lagrimas tantas veces y eso ya no sirve a quienes deberíamos habérselo demostrado.
Estoy muy de acuerdo con Aquilino, eso sucede sobre todo con los padres, se demuestra más el cariño que se siente por ellos, en silencio, cuando estan ausentes.
Lo que quiero decir, que cuando te faltan te das cuenta de tantas cosas.
El libro de los abrazos - A.Herola - 1/02/2006 21:31
Muy bueno por los tres. Muy de acuerdo Aquilino........
El libro de los abrazos - Ma Ángeles - 2/02/2006 08:36
A mi padre lo pude disfrutar muy poco. El tiempo que viví en Ceuta era tan joven que solo pensaba en jugar. Velando su cadáver me prometí a mi misma que con mi madre no pasaría lo mismo. Y así fué. Creo que seguiré llorando por ella toda la vida que me quede por vivir. Si os fijais, a vosotros os digo con frecuencia que os quiero, cuando me despido o cuando hablo con vosotros y con los mas allegados, aquí en BCN, hago lo mismo. Será por amor !!! Si no cuesta.

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